¿Cómo puedes mejorar tú dolor de espalda desde la fisioterapia?

¿Cómo puedes mejorar tú dolor de espalda desde la fisioterapia?

¿Cómo puedes mejorar tú dolor de espalda desde la fisioterapia?

Es muy común que a lo largo de nuestras vidas tengamos algún episodio de dolor de espalda. Muchas veces, estos vienen originados por nuestras malas posturas al pasar horas frente al ordenador o incluso por el estrés al que nos vemos sometemos en nuestro día a día. Acá te estaré explicando las posibles causas de los dolores de espalda y cómo puedes solucionarlo desde la fisioterapia.

¿Qué es un dolor de espalda?

Se define como dolor de espalda al dolor originado en la parte posterior del tronco, desde el occipucio al sacro. Este malestar físico se produce en cualquier parte de la columna o la espalda que va de moderada a incapacitante.

Composición de la columna vertebral

La columna está formada por 24 huesos separados llamados vértebras que están conectados entre sí por una serie de ligamentos y tejidos blandos. La parte inferior de la columna vertebral está unida al sacro, que forma parte de la pelvis.


Todas estas vértebras forman unas curvas en la columna, divididas en cervicales, dorsales y lumbares, que ayudan a distribuir uniformemente el peso del cuerpo en la columna vertebral y a crear la flexibilidad necesaria para doblar o girar la espalda.

Además, está conformada por un grupo de músculos que le permite mover la espalda. Hay músculos posturales que ayudan a mantener la forma y las curvas de la columna vertebral, manteniéndolas en la posición correcta, además de ayudarlo a mantenerse erguido. También está constituida por la médula espinal, que pasa por el centro de cada vértebra y termina en la parte baja de la espalda, donde se convierte en una serie de hebras llamadas «cola de caballo». A cada lado de cada vértebra hay salidas del nervio espinal de la médula espinal que transmiten señales sensoriales y motoras entre su cerebro y una cierta parte de su cuerpo que inerva el nervio.

Como ya hemos visto la espalda está conformada por distintas estructuras que son sumamente complejas y de verse afectada alguna de ellas se reproducirá los dolores de espalda.

Síntomas

En general este dolor se puede describir como una sensación de alfileres o agujas, en donde por lo general se acompaña de contracturas y espasmos musculares.

La sintomatología va a depender de la causa y tipo de dolor…

Posibles causas

Ocasionalmente, los síntomas pueden estar relacionados con otras condiciones además de una mala postura, por ejemplo, un prolapso vertebral, hernias discales o fracturas. Estos son algunos de los trastornos frecuentemente relacionados con el dolor de espalda:

Estructurales

  • Distensión muscular o de ligamentos. Normalmente esto se debe a levantar objetos pesados reiteradamente o hacer un mal movimiento repentino que puede forzar los músculos de la espalda y los ligamentos de la columna vertebral.

  • Hernia discal o rotura de disco. En ocasiones el dolor de espalda puede deberse al compromiso de los discos. Ya que, si el disco se rompe habrá más presión sobre los nervios causando dolor de espalda.

  • Alteraciones de la postura, tales como escoliosis, ya que, si la columna vertebral se curva de forma inusual, se puede producir dolor de espalda.

  • Problemas renales: los cálculos renales o la infección renal pueden causar dolor de espalda.

Por Esfuerzo

El dolor de espalda comúnmente se debe a un esfuerzo, tensión o lesión. Las siguientes son causas comunes del dolor de espalda:

  • Músculos o ligamentos tensos.

  • Espasmo muscular.

  • Tensión muscular.

  • Daño en los discos.

  • Lesiones, fracturas o caídas.

Las actividades que pueden provocar presión o espasmos incluyen:

  • Levantar algo incorrectamente.

  • Levantar algo que es demasiado pesado.

  • Hacer un movimiento brusco e incómodo.

Tipos de dolor en función de la causa

Según la causa, el dolor se puede clasificar en:

  • Dolor tipo mecánico: siendo el más habitual constituyendo el 90% de los casos de dolor de espalda. Se agudiza con el movimiento y cede o remite con el reposo, su origen suele ser inespecífico.

  • Dolor tipo inflamatorio: no cede con el reposo y en algunos casos reaparece o empeora con el descanso nocturno, suele mejorar con la actividad. Es característico de enfermedades reumáticas como la artritis.

  • Dolor tipo neuropático: causado por la irritación o compresión del nervio, recorre el dermatoma (zona inervada por el nervio), suele ser nocturno y descrito como quemante, es típico de las ciatalgias, y de neuropatías diabéticas.

 

La mayoría de los dolores de espalda suceden por tener malos hábitos posturales…

Factores de riesgo

  • Edad. El dolor de espalda es más común a medida que envejeces, a partir de los 30 o 40 años.

  • Sedentarismo. Los músculos débiles y no utilizados de la espalda y el abdomen pueden provocar dolor de espalda.

  • Sobrepeso. El exceso de peso corporal representa una sobrecarga para la espalda.

  • Enfermedades. Algunos tipos de artritis y cáncer pueden contribuir al dolor de espalda.

  • Levantar objetos de forma inadecuada. Cuando usas la espalda en lugar de las piernas puedes tener dolor de espalda.

  • Trastornos psicológicos. Las personas propensas a la depresión y la ansiedad parecen tener un mayor riesgo de padecer dolor de espalda.

  • Tabaquismo. Los fumadores tienen tasas más elevadas de dolor de espalda. Esto puede ocurrir porque fumar provoca más tos, lo que a su vez puede causar una hernia de disco. Fumar también reduce el flujo de sangre hacia la columna vertebral y aumenta el riesgo de osteoporosis.

Incidencia

Entre el 70 y el 85% de la población adulta sufre de dolor de espalda alguna vez en su vida.
De todos los dolores de espalda, el más frecuente es el dolor en zona lumbar (70%).

Recomendaciones para prevenir los dolores de espalda

  • Hacer ejercicio. Esto va a ayudar a aumentar la resistencia y fortalecer de la espalda. Lo que va a permitir que los músculos funcionen mejor.

  • Desarrollar fuerza y flexibilidad muscular. Los ejercicios para los músculos del abdomen y de la espalda, fortalecen el tronco del cuerpo y ayudan a que funcione la faja abdominal para proteger la espalda.

  • Mantener un peso saludable. El sobrepeso ejerce presión sobre los músculos de la espalda. Así que tener un peso adecuado puede prevenir el dolor de espalda.

  • Evite fumar. El tabaquismo aumenta el riesgo de lumbalgia

  • Tenga una buena higiene postural. Una buena postura puede reducir la tensión sobre los músculos de la espalda.

  • Siéntate bien. Para conservar su curvatura normal y evitar las posturas viciosas que producen dolor.

  • Tenga cuidado al levantar peso. En lo posible, evita levantar objetos pesados, pero si debes hacerlo, hazlo de tal modo que la fuerza la hagan las piernas.

¿Por qué acudir al fisioterapeuta ante un dolor de espalda?

Si su dolor de espalda le está causando problemas importantes o no mejora después de algunas semanas, debería ir a ver a un fisioterapeuta, ya que sin los tratamientos adecuados esto podría incapacitar su funcionalidad y desmejorar su estado de salud y calidad de vida.

Tratamientos para el dolor de espalda

El tratamiento fisioterapéutico, va a depender de la evaluación diagnóstica. Ya que dependiendo de cuál sea la causa y el mecanismo que reproduce los síntomas, se elegirá un tratamiento específico. La clave está en realizar un buen diagnóstico, para poder saber hacia dónde podemos encaminar el tratamiento.

Ejercicio terapéutico

Siempre son la parte más importante del tratamiento. En general, mantenerse activo de cualquier manera es lo mejor para combatir el dolor de espalda. Los ejercicios en fisioterapia pueden ayudar a mejorar la flexibilidad, la movilidad y la fuerza de la espalda.

  • Ejercicio aeróbico. Se trata de ejercicios de resistencia, que aumentan tu ritmo cardíaco y tu tolerancia al ejercicio. El ejercicio ayuda a controlar su peso y mejorar su bienestar. Estos incluyen caminar, nadar y montar en bicicleta estática y cintas.

  • Ejercicios de estiramiento. Su objetivo es mejorar la flexibilidad de la columna y reducir cualquier tensión muscular.

  • Ejercicios de fortalecimiento. Los ejercicios que apuntan a fortalecer la musculatura profunda y central. Entre otros los músculos que suelen fortalecerse en el dolor de espalda son los músculos abdominales, los músculos de la espalda y los de la pelvis.

  • Reeducación postural global RPG: para evitar molestias o lesiones durante la realización de nuestras actividades cotidianas y para tratar el dolor, conseguir un alivio y eliminar las causas que lo provocan.

  • Terapia manual: para una mejor posición de la columna vertebral, evitando malas posturas que pueden provocar dolores de espalda crónicos. Equilibrando las tensiones y provocando mayor movilidad y alivio.

  • Electroterapia: para reducir o eliminar el dolor (actúa como un analgésico), también como técnica antiinflamatoria o incluso para mejorar la actividad muscular.

  • Ultrasonido: para reducir el dolor y acelerar el proceso de reparación de los tejidos.

  • Hidroterapia: para efectos antigravitatorios propios de los ejercicios en el agua, que eliminan las contracturas musculares y mejoran las dolencias de la espalda.

  • Magnetoterapia: ya que ayuda a reducir la inflamación y alivia el dolor, mejorando la calidad de vida de las personas que sufren dolores de espalda.

  • Punción seca: muy efectiva para combatir los Puntos de Gatillo Miofasciales y a nivel muscular.

  • Stretching miofascial postural, para una correcta alineación del raquis.

La fisioterapia cuenta con múltiples herramientas terapéuticas que ayudan a aliviar los dolores de espalda, brindándole a los pacientes un mejor estado de salud y calidad de vida. Sin duda alguna, es la mejor opción para combatir este tipo de dolores, proporcionando beneficios en cuanto a movilidad, fuerza, flexibilidad y funcionalidad que mejora el estado de salud en general.